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Cambiando el enfoque, cambia todo.



En nuestra querida Latinoamérica la violencia, la pobreza y la injusticia van de aumento en aumento. Cada día se han vuelto ineludibles las noticias que hablan de estos males y su consecuencia social, aún más dolor causa cuando escuchas las angustiantes vivencias de las personas cercanas o quizás las vivimos en nuestra propia casa. Estas provocan un desgaste, un cansancio en el corazón y desenfocan la mente del propósito o de como resolverlas. O a veces solo sirven para alimentar esa tendencia de hablar de cosas negativas, esa triste inclinación de solo conocer los detalles, pero no hacer nada.

Pero podríamos aprender de Nehemías (Nehemías 2 2-3) quien uso las malas noticias y su dolor como un impulso para elaborar un plan y cambiar una realidad negativa, en una tarea muy positiva para su vida y todos a su alrededor.

Lo que nos deja ver que las situaciones y circunstancias tienen como objetivo una enseñanza de parte de Dios, estas nos revelan a nosotros mismos lo que hay en lo profundo del corazón, los imprevistos y las noticias nada alentadoras suelen ser como una tomografía de cuerpo entero que dejan ver qué hay en el interior. Donde la reacción a ellas nos enseñan en quien, que y como confiamos, y como superamos las circunstancias. 

¿Quieres mejorar Latinoamérica? ¿Tu ciudad? ¿Tu barrio? ¿Tu familia? Empecemos en nuestra parcelita, en nuestro corazón, Dios es especialista en cambiar realidades, pero en especial corazones dispuestos y valientes, en aquellos que saben que sembrar lo mismo y lo mismo no traerá frutos nuevos. Sembrar la semilla correcta traerá el fruto que deseamos.





Cristian Peña V.

Comentarios

  1. Una gran realidad que solo se puede cambiar de la mano del Dios Todopoderoso. Gracias Hno Cristhian

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