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EL URGENTE PAPEL DE LA IGLESIA EN UNA SOCIEDAD CORRUPTA: POR QUÉ EL SILENCIO NO ES UNA OPCIÓN

 



    Luego de ver las imágenes de este feriado, en las playas de mi país, recordaba que la historia muestra que una sociedad corrupta puede ser el resultado de una iglesia silente e inactiva, pero también ha habido momentos en los que la iglesia ha sido un líder activo en la lucha contra la corrupción y la injusticia. 

    Ejemplos de ello es la década de 1960, la iglesia jugó un papel relevante en el movimiento de derechos civiles, liderando marchas y protestas para defender la igualdad de derechos para todas las personas.

    Pero así mismo, en la Europa medieval, la iglesia era una institución muy poderosa y desempeñaba un papel fundamental en la vida de las personas. Sin embargo, también había casos en los que la iglesia era corrupta y no cumplía su función como líder moral de la sociedad. Esto llevó a la aparición de movimientos de reforma y a la necesidad de una iglesia más ética y comprometida con el bienestar de la sociedad. 

    Por lo tanto, lo que podemos ver en mi país y en toda la región es el fruto de algo que no se está haciendo, algo que está dando un fruto amargo que estamos empezando a cosechar. 

¿Qué nos enseña la Biblia que se predicaba en días de corrupción moral y ética en la sociedad? 

La Biblia nos enseña que siempre los que hablaron de parte de Dios tenían algo en común: 

— Enoc: “¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"

— Noé: "¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"

— Jonás: "¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"

— Isaías: “¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"

— Jeremías: “¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"

— Juan el Bautista: "¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"

— Jesucristo: "¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"

— Esteban: "¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"

— Pedro: “¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!

— Pablo: "¡Arrepiéntanse! La justa ira de DIOS viene!"


    Para ser hay que hacer, las imágenes que nos dejan este feriado deben de apuntar a todos que: NO SE TRATA DE LLEVAR A LAS PERSONAS A LAS IGLESIAS SINO A LOS PIES DE CRISTO. 

    Es triste ver cómo víctimas del sistema muchos se enredan en una competición interna por el liderazgo, y cómo se preocupan más por agradar al líder que por la salvación, olvidando el verdadero mensaje del evangelio. 

¿Qué se habla hoy?

    En lugar de predicar acerca de temas cruciales como la salvación, el infierno y el castigo eterno, se enfatiza más en el diezmo, las ofrendas y lo que enfatiza lo económico. Muchos, sin darse cuenta o ahogados por la situación financiera, presentan a un dios de amor, pero sin juicio ni ira. Suelen centrarse en temas relacionados con la riqueza material y el éxito financiero, creyendo que la bendición divina se manifiesta en la prosperidad económica. La idea central es de que los cristianos deben tener un estilo de vida próspero y de abundancia, lo que incluye bienes materiales y comodidades.

    Debido a que el liberalismo y progresismo ha tomado con fuerza a la teología latinoamericana, hoy los temas más importantes en los pulpitos son un enfoque en la idea de que Dios es amoroso y compasivo, y que la salvación se basa en el amor de Dios y no estrictamente en la expiación de los pecados. Por ello critican la ortodoxia, su cuestionamiento de las creencias y prácticas tradicionales de la iglesia, y la búsqueda de nuevas interpretaciones de la fe cristiana en función de la experiencia humana y la ciencia moderna, situación que ya la podemos ver físicamente en la mutación de las celebraciones dominicales, hoy parecen más una discoteca que un lugar santo. 

    En consecuencia, los púlpitos han abandonado términos como “Jesús”, “salvación”, “infierno” y “castigo eterno” por miedo a que la gente se aleje, pero no sienten un temor santo por las almas que se sientan en sus bancas cada domingo sin haber sido regeneradas. Muchos de estos individuos ocupan puestos de liderazgo relevantes, pero no conocen a Cristo, o peor aún no lo han confesado como su único y suficiente salvador.

    En muchos casos lo administrativo, financiero, es el centro de atención olvidando la edificación de las personas y en la extensión del reino de Dios. Debemos recordar que la iglesia no es un negocio, sino una comunidad de personas que buscan glorificar a Dios y cumplir su propósito en la tierra.

    Lo que vemos en la sociedad es un espejo, es el fruto de abandonar el evangelio, es un llamado y una profunda necesidad de enseñar la Palabra de Dios con fidelidad y claridad, sin temor de hablar acerca de temas difíciles. La verdad bíblica no debe ser comprometida por temor a que los oyentes se sientan incómodos o se alejen.

    Miremos a la historia, en tanto y en cuanto más lejos del verdadero evangelio, una sociedad, esta es cada vez más corrupta.    

¿Qué hacer? 

    Es urgente la necesidad de predicar el evangelio de Jesucristo, enseñar la Palabra de Dios con fidelidad y claridad, no comprometer la verdad bíblica por temor, y enfocarse en la edificación de las personas y la extensión del reino de Dios, no en la construcción de grandes edificios o la acumulación de riquezas.

    Los mensajes que nos da la sociedad son un llamado, un grito de auxilio de la sociedad, haciéndonos ver la necesidad del arrepentimiento y la fe en Jesucristo. A través de las Escrituras, se nos llama a reconocer que hemos pecado y a buscar la misericordia y el perdón de Dios a través de la fe en Jesucristo.

    El mensaje del evangelio es que Jesucristo murió por nuestros pecados y resucitó para darnos vida eterna, y que aquellos que confían en Él como su Salvador son perdonados y reciben la vida eterna. La justa ira de Dios contra el pecado se manifestó en la muerte de Jesús en la cruz, y aquellos que rechazan su oferta de salvación enfrentan la condenación eterna.

Conclusión

    Lo que nos dejan las imágenes de este último feriado es que existe una gran necesidad del arrepentimiento y de fe en Jesucristo, es un mensaje urgente y crucial que debe ser proclamado en todo momento y en todo lugar. Todos los que escuchan el mensaje del evangelio deben ser llamados a arrepentirse y creer en Jesús para ser salvos.

    Pero ánimo, aún podemos hacer la diferencia, pongamos como énfasis el llamado al arrepentimiento y la predicación del evangelio en un mundo que parece estar cada vez más alejado de Dios. La Biblia nos enseña que a través de los profetas, Apóstoles, y aun el mismo Cristo centró en el llamado al arrepentimiento y la necesidad de reconocer la justa ira de Dios. 

    Existe la necesidad de que la iglesia asuma su papel protagónico en la sociedad, y el de proclamar la verdad bíblica en el mundo actual, incluso cuando se enfrenta a la oposición o la indiferencia. 

    Hay que predicar el evangelio de manera clara y valiente, y a mantenerse firmes en su compromiso con la verdad de la Palabra de Dios.

¿Qué harás, seguirás silente? Porque tú también eres la iglesia. 







Cristian Peña V.


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