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La Omnipresencia Divina, atributo muchas veces olvidado.




Respecto a la práctica, común, de considerar la presencia de Dios en grados distintos de acuerdo a los eventos o lugares, comparto mi opinión.


Respecto a la Omnipresencia de Dios.


La omnipresencia es uno de los atributos trascendentes de Dios, lo cual significa que Él no está limitado por el espacio o el tiempo. Dios está presente en todo lugar al mismo tiempo, de manera total y completa. Como dice el Salmo 139:7-8: "¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subo a los cielos, allí estás tú; y si hago mi cama en el Seol, he aquí, allí tú estás."
El Error de Limitar la Presencia de Dios

Considerar que Dios está a veces poderosamente en un sitio sería limitar Su omnipresencia y, por lo tanto, contradecir Su naturaleza divina. Dios no se mueve de un lugar a otro, ni tampoco se manifiesta con mayor o menor poder dependiendo del lugar. Él está siempre y totalmente presente en todas partes.

Este error puede surgir de una interpretación errónea de pasajes bíblicos que hablan de la presencia o la manifestación especial de Dios en ciertos sitios o momentos (como en el Tabernáculo o el Templo). Sin embargo, estos pasajes no implican que Dios esté ausente en otros lugares, sino que simplemente se refieren a una manifestación particular de Su presencia para propósitos específicos.

Mi opinión sobre la Implicación teológica.


Negar la omnipresencia de Dios sería negar uno de Sus atributos esenciales y, por lo tanto, sería una herejía.

Y desde la perspectiva teológica sana se debe de señalar que esta doctrina (Omnipresencia) es fundamental para entender la grandeza, la soberanía y la trascendencia de Dios, quien no está sujeto a las limitaciones del espacio y el tiempo.

En conclusión, es un error considerar que Dios está a veces poderosamente en un sitio, lugar, o servicio, ya que esto contradice Su atributo de omnipresencia. Dios está siempre y totalmente presente en todas partes, y Su presencia no se limita a ciertos lugares o momentos específicos.

Implicación Práctica: Comportamiento Inconsistente, incongruente o errado.

Considerar erróneamente que Dios está a veces poderosamente en un sitio y en otros no, puede llevar a algunos creyentes a tener un comportamiento incongruente e hipócrita. Actuarían de una manera dentro de la congregación, donde dicen que  ¨perciben una mayor presencia de Dios¨, y de otra manera muy diferente en otros espacios, donde creen que Dios está menos presente o ausente.

En algunos espacios, como el llamado ¨ servicios de adoración ¨  con música emotiva, lo pongo entre comillas porque todo servicio culto o reunión donde Su iglesia se reúne debe de ser un servicio de adoración.

Ahora bien, en estos servicios llamados de adoración, el creyente inmaduro puede confundir la intensa emoción que experimenta con una mayor presencia de Dios. Sin embargo, esta suposición es errónea. Aunque la música y las emociones intensas pueden ser una herramienta poderosa para alabar a Dios, no son un indicador de que Su presencia sea mayor o superior en ese momento y lugar. De hecho, la máxima manifestación de la presencia divina no se encuentra en la saturación emocional producida por la música, sino cuando Cristo es exaltado y Su mensaje es expuesto con claridad y centralmente en la enseñanza que se comparte. Es entonces cuando verdaderamente experimentamos la plenitud de la presencia de Dios, no por el impacto emocional, sino por la fiel proclamación de Su Palabra y la exaltación de Su Hijo Jesucristo.

Y debido a la doctrina bíblica de la omnipresencia de Dios, que nos enseña que Él está siempre y totalmente presente en todas partes, Nuestro comportamiento y manera de vivir debería ser consistente en todos los ámbitos de nuestra vida, ya que estamos siempre ante la presencia de Dios. Es decir el cristiano vive consciente que este donde este Dios esta allí

Como dice Proverbios 15:3: "Los ojos de Jehová están en todo lugar, observando a los malos y a los buenos." Esto implica que debemos ser íntegros y coherentes en nuestro andar, sin importar el lugar o la situación en la que nos encontremos, pues Dios está presente en todas partes, observando nuestras acciones y nuestro corazón.

En resumen, negar tácita o inconscientemente la omnipresencia de Dios podría llevar a algunos creyentes a tener un comportamiento inconsistente e hipócrita, muchos lo hacen por ser neófitos creyentes otros solo por inmadurez espiritual a pesar de tener muchos años siendo cristianos, actuando, pues de una manera dentro de la congregación y de otra muy diferente fuera de ella. Sin embargo, la enseñanza bíblica nos exhorta a vivir con integridad y coherencia en todo momento y lugar, reconociendo que Dios está siempre presente y observando nuestras vidas. Glorificando Su nombre en todo tiempo y lugar. 



Cristian Peña

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